lunes, 5 de febrero de 2018


Dieta y ejercicio antes, durante y después del cáncer

Comer helados cremosos durante el tratamiento puede aliviar las molestias bucales.
Según los datos del informe Las Cifras del Cáncer en España 2018 presentado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el cáncer sigue subiendo aunque el 40 por ciento de los casos se podrían evitar si se eliminasen factores de riesgo modificables, como el tabaco, el alcohol, la contaminación, las infecciones, la obesidad y se adoptasen unos estilo de vida saludable que dejasen atrás el sedentarismo.
Como recoge el código europeo de lucha contra el cáncer es aconsejable consumir 5 raciones de frutas y verduras al día y 2-3 veces a la semana, legumbres y pescado”, Además, esta dieta también favorece que no aparezcan enfermedades cardiovasculares.
Una vez que tienen el diagnóstico y empiezan con los tratamientos pautados por el especialista, destacan que el plan de alimentación cambiará. “Durante el tratamiento, especialmente si es con quimioterapia o terapias similares, la situación es diferente. Lo que nos interesa en ese momento es que, primero, el paciente coma bien; muchas veces la ingesta es difícil por la falta de apetito, el cambio de los sabores y la aparición de náuseas. En estos casos prima que el cuerpo esté bien y responda bien a los tratamientos y para ello hay que seguir una alimentación rica en proteínas, calórica, que favorezca que el cuerpo se rehaga de los tratamientos. Esto no quiere decir que haya que comer un chuletón cada día, pero si nos interesa que coma proteínas y que esté bien nutrido y alimentado”.


Respecto al tipo de alimentos ricos en proteínas que pueden consumir destacan algunos como el pescado, carne, huevo y lácteos, preferiblemente yogur o queso fresco. Así mismo, en momentos de mucha dificultad para comer, se pueden tomar batidos con yogur, fruta y galletas y purés variados. Lo ideal sería realizar 4-6 tomas al día de pequeña cantidad para facilitar las digestiones. “La alimentación tiene que ser equilibrada, variada y servirse en platos pequeños. Si tienen dificultad para ingerir agua por las náuseas, lo pueden sustituir por infusiones, entre ellas la de jengibre”.

¿Qué ocurre si no tenemos apetito?

Por otro lado, la oncóloga médico sugiere estimular el apetito con un pequeño paseo de 15 minutos u otra actividad física suave antes de las comidas y consumir antes de ellas frutos ácidos como una rodaja de piña natural, una limonada, zumo de naranja o caldo.

¿Y si aparecen problemas bucales?

Además de la falta de apetito los pacientes pueden tener heridas en la boca como consecuencia de la quimioterapia (mucositis) o aftas bucales que se pueden prevenir con enjuagues bucales de suero salino alternando con bicarbonato.
Si aparecen, los expertos señalan que el primer paso que hay que dar es consultar al médico o enfermero porque siempre se puede mejorar y seguir una dieta que no sea ácida ni salada, y que no implique la necesidad de masticar mucho. “Una cosa que va muy bien en estos casos son los helados cremosos. Ante la garganta seca y molestias en la boca no solo son fáciles de tomar, también mitigan esas molestias”, 
Otros consejos que pueden facilitar la alimentación son:
  • Para la ingesta de caldos y batidos se puede emplear una paja.
     
  • Se deben potenciar los alimentos blandos (pescado blanco, pollo), de textura suave (patata, zanahoria, calabacín, calabaza cocida), cremosos y frescos (yogur, cuajada, flan, natilla, compota).
     
  • Se deben evitar los alimentos ácidos, picantes, en salazón, secos y duros, muy calientes o muy fríos.

    Ejercicio físico en pacientes con cáncer

    Respecto al deporte, al igual que en la alimentación los expertos indican que antes de recibir el tratamiento y una vez superada la enfermedad es bueno practicar ejercicio físico para mantener una buena salud en general y prevenir la enfermedad. De hecho, mantener una actividad física razonable, adecuada a la edad, como por ejemplo caminar intensamente una hora al día, unos 5 días a la semana ayuda a mantener el peso y reduce el riesgo de tener un cáncer.
    Durante el tratamiento, como punto de partida tenemos que tener claro que “el deporte puede estimular un espíritu de lucha y dar energía y motivación” A partir de ahí, la recomendación general es realizar ejercicio físico durante el tratamiento. Estudios en algunos tipos de cáncer como el cancer de mama evidencian que pautar deporte mejora la condición física, la tolerancia al tratamiento y la autoestima.
    El reto actual es lidiar con las limitaciones que tienen los pacientes por los tratamientos y las secuelas quirúrgicas. Ante esto, lo ideal es crear planes de ejercicios personalizados y adaptados a la situación de cada paciente y en formar a fisioterapeutas, entrenadores físicos y otros profesionales para poder dar la mejor atención al paciente. Estos programas de ejercicios estarán adaptados a sus recientes limitaciones, la edad, la situación física en general y las secuelas de los tratamientos.
     

domingo, 4 de febrero de 2018


La Sociedad Americana de Oncología Clínica considera la inmunoterapia CAR T como el mejor avance del año





Las células T citotóxicas son un tipo de linfocitos encargados de acabar con agentes extraños al organismo. Sin embargo las células cancerosas son capaces de evitar su acción. La terapia CAR T (cell chimeric antigen receptor) modifica, mediante un gen artificial en laboratorio, los linfocitos T citotóxicos, dotándolas de la capacidad de localizar y atacar las células tumorales.

La inmunoterapia CAR T parte de la extracción de los linfocitos T citotóxicos de cada paciente

La inmunoterapia CAR T parte de la extracción de los linfocitos T citotóxicos de cada paciente. A estos linfocitos se les añade un gen artificial mediante técnicas de laboratorio, de manera que se genera un receptor celular específico, CAR (chimeric antigen receptor), para las células cancerosas que se desea eliminar. Así, los linfocitos T pasan a llamarse células CAR T.

Estas nuevas células CAR T dotadas del receptor quimérico, son ya capaces de identificar y destruir las células tumorales en el paciente.

La Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) ha reconocido esta terapia como el avance del año, y así lo ha publicado en su infome anual.

Tan sólo es necesario inocular una vez las células CAR T en el paciente porque se reproducen automáticamente hasta acabar con la enfermedad

Una novedad destacable, sobre otro tipo de tratamientos es que tan sólo es necesario inocular una vez las células CAR T en el paciente, ya que estas nuevas células dotadas del receptor específico para células tumorales, se reproducen automáticamente hasta acabar con la enfermedad.

La FDA (Food and Drug Administration) americana, ha aprobado el uso de varios tipos de este tipo de inmunoterapia CAR T. Esta aprobación ha sido consecuencia del éxito frente a distintos tipos de cáncer, como la leucemia linfocitica aguda, el linfoma no Hodgkin o el mieloma múltiple.

Aunque la inmunoterapia CAR T, puede dar lugar a fiebre sostenida, presión sanguínea baja, dificultades respiratorias y otros síntomas asociados al síndrome de liberación de citoquinas (CRS) que incluso pueden poner en riesgo la vida del paciente, existen tratamientos que curan el CRS en la mayoría de los casos. Otro de los efectos secundarios de la terapia CAR T son los problemas neurológicos como trastornos del habla, delirio, alucinaciones o convulsiones, que en general remiten por si solos sin complicación.

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